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Decomisan casi media tonelada de pescado y sus derivados en Bogotá

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De los alimentos decomisados, el 71% presentaba inadecuado almacenamiento, vencimiento y temperaturas inadecuadas de conservación.

 

En el marco de los controles a la venta de pescado efectuados por las autoridades sanitarias en Bogotá, a propósito de la Semana Santa, la Secretaría de Salud Distrital reveló este miércoles que durante esta temporada se ha decomisado casi media tonelada de pescado y sus derivados (482 kilógramos) por irregularidades en su almacenamiento o rotulado, así como vencimiento y temperaturas inadecuadas de conservación. (Lea: Previo a Semana Santa, intensifican controles a venta de pescado en Bogotá)

Según la Administración, durante la Semana Mayor se han emprendido 80 operativos en 289 establecimientos –como supermercados, plazas de mercado, depósitos, expendios de pescado y restaurantes– inspeccionando un total de 35.000 Kg de pescado, sus derivados y otros. 

“De los alimentos inspeccionados, 482 kilógramos fueron decomisados por causas relacionadas en un 71% con productos alterados (inadecuado almacenamiento, alimentos vencidos, temperaturas inadecuadas de conservación), y en un 29% por incumplimientos en el rotulado”, explicó la Secretaría de Salud.

A la hora de comprar pescado y sus derivados, las autoridades recomiendan tener en cuenta olor, color y textura, así como las condiciones del establecimiento en las que se realiza su venta. Compre siempre en lugares adecuados especialmente para mantener estos alimentos, ya que, por la delicadeza de los mismos, cualquier variación o error en el mantenimiento de estos refrigerados o congelados, puede traer consecuencias para la salud del consumidor final. (Lea: Cómo comprar pescado en Semana Santa)

Para identificar un pescado fresco, deben analizar los ojos, pues no pueden ser vidriosos ni grisáseos, las escamas deben estar perfectamente adheridas, y sus bránqueas casi cerradas; el olor no puede ser muy fuerte, y su color debe atraernos para así identificar la frescura de este apetecido producto para esta época del año.

Adicionalmente, el tacto es un sentido que ayuda a la hora de decidir, pues si el pescado se siente arenoso, muy blando o con una textura babosa, debe ser descartado de inmediato, pues estaría llegando a una etapa de putrefacción. La cadena de frío también es muy importante, ya que ayuda a mantener en óptimas condiciones los productos, considerando la ubicación del lugar de destino.